Lucy Kellaway

Y el Premio de Oro a la Cháchara de este año se lo lleva...

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Por: Lucy Kellaway | Publicado: Lunes 12 de enero de 2015 a las 05:00 hrs.
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En la víspera del Año Nuevo, justo antes de juzgar por última vez mis Premios de Oro a la Cháchara de 2014, puse una petición de última hora en Twitter. ¿Cuáles fueron las nuevas frases más irritantes pronunciadas por empresarios el año pasado?

Intentar alcanzar, dijeron muchos. Participar. En el futuro. Retroceder. Espacio. Aprendizajes. Apasionado. Contenido.

Al leer estas sugerencias yo misma me empecé a molestar. Estas frases eran irritantes en 2014. Pero también lo fueron en 2013 y antes. Intentar alcanzar y en el futuro empezaron a molestar en el milenio pasado. Pero las respuestas prueban algo sobre el espacio de la jerga el año pasado. Fue un año débil para la innovación, fue uno en el cual las impertinencias existentes abarcaron más campo y se volvieron más fastidiosas que nunca.

Este año le estoy otorgando un premio especial a una organización que debería haber estado por encima de la jerga, pero que ha caído en ella. La ganadora del premio inaugural Ángel Caído es la Iglesia de Inglaterra, que en un documento para entrenar obispos habló de "un paso radical en nuestro desarrollo de líderes que puedan formar y articular una visión convincente y que sean lo suficientemente hábiles y robustos para crear espacios de incertidumbre seguros en los cuales puede crecer el Reino". Señor Nuestro, observando esta frase en la cual Su Reino es obliterado por una docena de tristes clichés administrativos, seguramente sintió que su divino don del perdón fue puesto a prueba.

Mi próximo premio se lo entrego a un renombrado director ejecutivo que le ha prestado servicios sobresalientes a las impertinencias durante el año. Uno tiene que admirar la verdaderamente desconcertante forma en la cual Randall Stephenson, CEO de AT&T, dijo: "pensamos que la industria llegó a un punto donde se puede ver que la línea de visión de la ecuación del subsidio ha cambiado fundamentalmente en un corto período de tiempo".

Pero al final los jueces en realidad sintieron que Tim Cook – quien misteriosamente había sido escogido Persona del Año de Financial Times – merecía ser Campeón Número Uno de la Ofuscación. Bajo su liderazgo, Apple, hasta ahora el único ejemplo de una empresa exitosa que usa las palabras con elegancia, sucumbió a decir tonterías.

Al asumir su puesto en Cupertino declaró: "al final de la jornada... este es un día muy clave para Apple", combinando dos frases vacías y enfrentadas. Más desconcertante fue que cuando todas esas imágenes de estrellas "topless" se escaparon de su iCloud, dijo: "cuando doy un paso atrás de esta terrible situación... pienso sobre la toma de conciencia. Creo que tenemos la responsabilidad de aumentarla. Eso no se trata en realidad de una cuestión de ingeniería". Quizás no. Pero hace de Cook mi Campeón Número Uno de la Ofuscación de 2014.

Cada año, uno de mis premios favoritos es el mejor eufemismo para despedir a los empleados; este año decidí no otorgarlo ya que nadie se lo merecía. ABN Amro despidió a 1.000 personas para "mejorar aún más la experiencia del cliente", que estaba bastante bien pero lejos de la genialidad de EY, que en 2013 despidió a empleados explicando que estaba "ansioso de fortalecer nuestra red de ex alumnos".

En cambio, estoy otorgando un nuevo premio por el comienzo menos apropiado de un correo electrónico. Stephen Elop comenzó un mensaje de 1.200 palabras en el cual cortó miles de empleos en Microsoft con "Hola". Pero el premio se lo ganó Uber, que comenzó un mensaje a clientes preocupados por la presunta violación de una mujer hindú por un chofer de Uber con el airoso saludo: "Hey".

La próxima categoría es la Copa de la Comunicación, otorgada por la forma más fea de describir la simple actividad de hablar con alguien. Aquí la competencia fue feroz: durante el año se me pidió que "me subiera a una llamada" –irritante por su falsa desenvoltura– y "envíeme fechas y lo dejamos encerrado". Entonces en un correo electrónico de relaciones públicas, encontré algo mejor. Intentar alcanzar es anticuado. La forma nueva y más de moda de usar esta odiosa frase es desde atrás hacia adelante: "Estoy dándole alcance a usted".

El próximo premio es por el título laboral más tonto. Los jueces admiraron la forma en que Tesla llama a sus vendedores de autos "Especialistas en la Experiencia de Entrega", pero después de un feroz debate, le han otorgado el premio a PwC en Suiza por llamar a su director de Recursos Humanos: Líder del Territorio de Capital Humano. Las últimas tres palabras son intolerablemente pomposas, y la primera es una mentira. El personal de Recursos Humanos no lidera.

Al escoger mi frase del año, consideré la demente "¿resuena esto en su radar?" pero rápidamente la vi enclenque comparada con el tremendo nuevo verbo "actuar hacia adelante" que fue expresado el mes pasado por un gerente quien es generalmente un individuo razonable. "Actuar hacia adelante" resonó tan poderosamente en mi radar que temo que lo haya descompuesto.

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