Lucy Kellaway

Estos son los ganandores de las peores tonterías corporativas del año

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Por: Lucy Kellaway | Publicado: Lunes 11 de enero de 2016 a las 04:00 hrs.
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El año pasado fue increíble en materia de tonterías y declaraciones rebuscadas o sin sentido. Sé que lo digo todos los años, pero 2015 rompió el récord. Examinando estas tonterías —muchas de ellas a través del nuevo sitio Guffipedia de Financial Times— en búsqueda de ganadores dignos de mis Premios a Tontería de Oro, lo que destacó fue la gran cantidad de entradas que no sólo ofenden el ojo y el oído sino que también repugnan.

Así que decidí añadir la categoría Expresiones Enfermizas. Entre éstas se encuentra “sudar la huella del pie”, que suena a pie de atleta. Un banquero dijo estar “embarazado de un negocio”. Y alguien habló sobre “la prueba de la banqueta húmeda” y “del comerciante pegajoso”. Pero el ganador fue “oscurecimiento ejecutivo”, presentado a nosotros por el Harvard Business Review.

Uno de los premios más ansiosamente aguardados es el de Campeón de lo Rebuscado al autor de la frase capaz de expresar una idea sencilla de la manera más complicada posible. Sé que se lo prometí al veterano de las tonterías Tim Armstrong por el nuevo verbo “juegocambiar”, pero espero que el jefe de AOL me perdone por cambiar de opinión. El año pasado dos CEO de Twitter pervirtieron la claridad y brevedad que su sitio promete. Dick Costolo metió en una sola e interminable frase las palabras “iterar”, “experiencia de fuera de sesión”, “comisariar”, “plataforma” y “entregar”. Poco después renunció y fue reemplazado por Jack Dorsey. En un correo electrónico Dorsey prometió que hablaría claro, pero en vez de eso lo cubrió de “avanzar hacia adelante”, y “mapas camineros” y “reinvertir en nuestras prioridades más llenas de impacto”.

Pero hasta el dúo de Twitter palicede ante el anónimo director de Recursos Humanos que advirtió a los administradores que fueran “conscientes de la óptica de su marca personal”, lo cual quería decir: “métanse la camisa dentro de los pantalones”. Él es el Campeón de lo Rebuscado de este año.

Dorsey casi ganó un premio de consuelo por el mejor eufemismo para despedir personal, con “separación de caminos”, pero este premio se lo lleva el director de Recursos Humanos de un gran grupo petrolero quien anunció planes de “ventilar” a los trabajadores de bajo rendimiento. Esto sugiere ingeniosamente que las personas son aire viciado y, si uno abre la ventana, saldrán volando.

El Premio a los sustantivos convertidos en verbos tuvo un año de gran cosecha, con varios finalistas, como tentativar, ayuntamientar, futurear y valor-añadir. Cualquiera podría haber sido un ganador digno; sin embargo, todos fueron superados por “lenguajizar”. Un lector escuchó a un colega decir: “Tiene que haber una mejor forma de lenguajizarlo”. Tiene razón; tiene que haber una forma mejor.

La Copa de la Comunicación a la peor forma de describir una reunión tiene una impresionante lista de semifinalistas: visitas diarizadas; conversaciones de co-creación; camarillar y uno de mis favoritos, carafrontalizar. Pero el ganador es “reunión telefónica bilateral”, que revela la triste realidad de que la conferencia telefónica se ha vuelto tan normal que una conversación entre dos personas necesita un vocablo especial.

El Premio Mezcla de Metáforas va para Rick Hamada, CEO de Avnet, quien dijo: “Perforando un clic más bajo en servicios, en realidad pensamos en múltiples carriles de oportunidad alrededor del negocio”. Aunque sólo mezcla tres elementos, la calidad compensa la cantidad. Cada una de estas metáforas está de moda, y agregó gratis un “en realidad”.

Me llegaron muchos excelentes títulos profesionales en 2015. Admiré el de Catalizador Principal de Declaraciones, que trabaja en Danone. Sin embargo, el ganador es McKinsey, que llama a algunos de sus asesores “Expertos Maestros”, una tautología que sin duda es un ardid para ablandar al cliente antes de cobrarle el doble de los normal.

Ahora viene la palabra que resumió 2015. Al principio pensé en “viaje.” En Financial Times estábamos en una “viaje de eficacia” hasta que nuestros antiguos dueños, Pearson, terminaron ese viaje vendiéndonos. Mientras tanto en el Aeropuerto Stansted el departamento de quejas dijo que el “viaje del cliente es una transición intuitiva y sin costura a través del viaje del pasajero”, añadiendo que “nuestro equipo de Servicio al Cliente ahora ofrece un equipo de Embajadores, añadiendo una presencia humana”.

Al leer esto, cambié de opinión. La palabra del año es “humano”. Howard Schultz de Starbucks, un estupendo vendedor de tonterías, lo puso espléndidamente: “La innovación es la fuerza que continuará impulsando nuestro negocio y nos permitirá expandir y hacer crecer los ingresos y ganancias siempre a través del lente de la humanidad”.

Para ‘futurear’, voy a hacer una predicción sobre la mayor tontería de 2016. La encontré en un memorándum de Larry Page en Alphabet. Tras declarar cinco veces sentirse “súper-emocionado” agregó: “También estamos ‘intoxicados’ por hacer crecer nuestras armas de inversión”. Espero que usted esté preparado para 2016. Usted será intoxicado, quiéralo o no.

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